E.J. Bellocq




E.J. Bellocq
John Ernest Joseph Bellocq (1873–1949) fue un fotógrafo comercial del que se desconoce su trabajo profesional, mas allá del de fotógrafo para una empresa de construcción naval en el Golfo de México en 1918.
Es uno de esos personajes sobre los que hay pocas cosas claras, y el conocimiento que existe sobre su persona está plagado de rumores. Se dice de él que era un hombre de aspecto y comportamiento extraños. Deforme (hidrocefálico), enano, antisocial y malhumorado. No existen retratos de Bellocq, y otros dicen que era alto y apuesto, por lo que parece más un intento de convertirlo en una especie de Toulouse-Lautrec de la fotografía que otra cosa.
Además de las fotografías comerciales, dicen que fotografió los antros del opio del barrio chino de Nueva Orleans, aunque ninguna de esas fotografías han aparecido. Lo que si se encontró en 1958 fueron 89 negativos de cristal de los retratos de prostitutas que realizó en los burdeles de Storyville, que adquirió y reveló el fotógrafo Lee Friedlander. La mayoría de los negativos estaban dañados y algunos de forma deliberada. Las caras habían sido raspadas. Lo que anima más especulaciones, en este caso sobre los motivos para dañarlas y quien lo hizo. El propio Bellocq, su hermano sacerdote jesuita, o una tercera persona desconocida. Parece que lo más lógico y probable es que el propio Bellocq las dañara para ocultar la identidad de las prostitutas, igual que en otras fotografías algunas llevan máscaras. Además el daño se realizó cuando la emulsión estaba aún mojada.





Como decía antes las fotos se realizaron en Storyville. En 1897, el ayuntamiento de Nueva Orleans reguló la prostitución con una ordenanza permitiéndola únicamente en un distrito de la ciudad, Storyville, en el que se ejerció la prostitución de forma legal de 1898 a 1917. Incluso llegó a tener sus propias guías turística “blue books” en las que se indicaban descripciones de las casas, precios, servicios… Los burdeles iban desde lo más barato hasta las grandes y opulentas mansiones a lo largo de Basin Street.
Storyville no es la cuna del Jazz pero ayudó enormemente a que floreciera. En muchos de los prostíbulos y en otros locales del distrito tenían contratado a un pianista o a una pequeña banda de Jazz.
Aquí puedes ver unas cuantas fotos más de E.J. Bellocq (por desgracia solo funciona con Internet Explorer)
Publicado el 5 septiembre 2009 en Fotografía, Vintage y etiquetado en Selecto. Guarda el enlace permanente. 1 comentario.





if you have the “blues” the countess and the girls can cure’em..